Este
es un momento propicio para sincerarme con ustedes y contarles
mis primeras impresiones del Departamento cuando asumí
como director. Dado el caracter delicado del relato que van a
escuchar sepan disculpar la utilización de un lenguaje
preciso, es decir ingenieril.
Al
poco de asumir traté de evaluar la dinámica del
Departamento a la luz de mis conocimientos. Comprobé rápidamente,
que estaba ante un sistema de dinámica muy compleja. Por
ello comencé a realizar una investigación más minuciosa
y detallada de los componentes. Pude apreciar que contábamos con
muchas capacidades, pero algunos ofrecían gran resistencia, otros
eran fuentes de excitación, siempre metiendo ruido, algunos
transformaban la realidad, otros eran elementos no lineales que
estaban saturados, también los había biestables.
En
un análisis dinámico a nivel de subsitema pude comprobar
que teníamos partes no controlables, otras no observables, algunas
ni controlables ni observables. Para colmo ciertos componentes
observables respondían impulsivamente. De vez en cuando
podía observar algunos cortocircuitos entre distintas áreas del
gran sistema. Esto siempre ocasionaba una resonancia en el consejo.
Con
el trascurso del tiempo llegué a creer que el Departamento estaba
en excitación persistente. Ante tal descubrimiento, se
me prendió la lamparita y pensé para mí: "Si
me lo propongo puedo identificarlo, puedo hacer un modelo, Puedo
controlarlo", exclamé lleno de gozo en voz alta sin
que Guillermo me comprendiera. Los primeros resultados de tal
intento fueron terriblemente desalentadores el nivel de incertidumbre
era altísimo. Ni el mejor de los esquemas de control robusto garantizaban
algún éxito.
Por
otro lado, luego de un análisis del contexto un poco más
amplio, me dí cuenta que el sistema tenía muchas perturbaciones
y por momentos me veía a mi mismo ejerciendo más que una
referencia, otra perturbación. Toda esta situación
constituía una sobrecarga para mí. Vivía
en tensión continua; quiero decir, en continua tensión.
Las tenía todas en contra, además de tener ante mi un sistema
de dinámica compleja, casi caótica, nuestra gestión
tenía que actuar en tiempo real, en tiempo real duro con realimentaciones
positivas que obraban en nuestra contra. Curiosamente acá lo positivo
era negativo.
Pero
en ciertos momento de transitorios con grandes oscilaciones pude
comprobar que las protecciones actuaban, que además siempre
había alguien para ayudarme a poner un cable a tierra. Que si
bién la dinámica era caótica, al menos está
acotada.
Muchas
gracias por su atención.